Las
aguas panameñas albergan una diversidad de
posibilidades para el buceo que son casi
desconocidas para muchos de los amantes de esta
fascinante actividad.
El Caribe ofrece en sus incontables arrecifes
coralinos, increíbles paisajes de fauna y flora
submarina. Una verdadera explosión de colores y
formas que asombran al más avanzado conocedor de
esas profundidades.
El
Parque Nacional Portobelo es la región más accesible
de este mar, siendo además la sede de varias
operaciones de buceo, algunas de ellas con su base
principal en la Ciudad de Panamá. Los Archipiélagos
de Bocas del Toro y San Blas, y escudo de Veraguas
ofrecen lugares de singular belleza, tanto arriba
como debajo de la superficie.
En el Pacífico existen buenas posibilidades en los
archipiélagos de Las Perlas (existen operadores de
buceo). Sin embargo las mayores bellezas se
encuentran en lugares más alejados como Isla Iguana
(refugio de vida silvestre), el Parque Nacional
Coiba, las islas del golfo de Chiriquí y, más
alejada, la Isla de Montuosa.
Por último, una tercera
masa de agua proporciona un tipo de buceo diferente; el
Canal de Panamá con su sistema de lagos. Allí es posible
bucear restos históricos de la época de las
construcciones del canal fránces y del llenado de los
lagos artificiales.