Existen allí más de trescientas islas de muy pequeño
tamaño pero de una hermosura que nada tiene que
envidiar de otras islas caribeñas.
Es más no ha
llegado aún el turismo masivo que convierte la
belleza natural en artificial, por lo que el
atractivo es mayor aún para el turista ecológico en
busca de lo poco que va restando en el mundo de esos
paraísos originales.
El único acceso durante todo el año es por mar,
combinando un paquete con alguno de los operadores
que se encuentran en la región de Portobelo.En
varias islas existen pequeños hoteles y cabañas
donde, además de alojamiento, se ofrece al visitante
comidas simples al estilo local.
Por tierra, previa autorización kuna, es posible
acceder por la carretera El Llano-Cartí, a esta
última población y desde allí salir en bote en
dirección a las islas.
En
Playón Chico se encuentra en plena operación un
resort ecoturístico de reciente construcción.